Hace poco leí el aporte de un lector, en un periódico local, sobre el buen uso del celular. Apoyo la idea porque sin duda la tecnología tiene un enorme potencial para mejorar los aprendizajes, aunque sobre esto hay opiniones contrarias. Hay investigaciones que dicen que a pesar del uso de la tecnología los estudiantes no han mejorado su aprendizaje, sin embargo, otros están a favor y recomiendan su uso. Personalmente defiendo la integración como algo que va más allá del simple uso de tecnología.

En una serie de cursos que he realizado sobre Políticas TIC en educación ofertados por el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación de la UNESCO sede Buenos Aires, se nos ha entregado material valioso sobre la situación en América Latina. Existen avances en el uso de la tecnología en las aulas, pero no es un camino fácil de recorrer sobretodo porque aún existen brechas que cerrar.

Una de esas brechas es sobre la apropiación de la tecnología, los jóvenes interactúan con los dispositivos y utilizan redes sociales para comunicarse pero no generan conocimiento. Esta situación se origina en la falta de habilidades digitales, ya que aquellos que están a cargo de los jóvenes, tanto padres como docentes no son competentes digitalmente hablando, entonces los jóvenes crecen acostumbrados a la tecnología pero sin saber cómo sacarle provecho.

En educación no basta con saber usar la tecnología, el docente debe saber cómo integrarla en su planificación y para eso no basta con la capacitación instrumental (del uso de dispositivos y utilitarios), es necesario la capacitación informacional (gestión de información digital). Además, existen en la actualidad diferentes modelos de integración tecnológica que deben ser tomados en consideración. Finalmente, la integración (no el simple uso) debe ir acompañado de políticas institucionales que apoyen el uso de las tecnologías en las aulas.

Es inconcebible que se pregone en las escuelas y colegios que los profesores utilicen las TIC si no cuentan con una política que especifique los requerimientos de infraestructura, capacitación y cultura frente a las TIC.  Una política sobre integración de TICs garantiza que toda la comunidad educativa (autoridades, profesores, estudiantes, y padres de familia) estarán inmersos en un proceso de apropiación tecnológica. Esto implica calidad de acceso a Internet, homogeneidad en el tipo de dispositivos y aplicaciones que se utilizan (tanto en casa como en la institución), objetivos específicos de la integración tecnológica (¿Qué herramientas?, ¿Por qué integrarlas? ¿Cómo integrarlas?) etc.

Si no se cambian la visión, del uso hacia la integración, difícilmente se podrá cerrar la brecha de apropiación de tecnología.

Del uso a la integracion
Fuente: elaboración propia

 

Bibliografía:

SITEAL (2015). Avances en la integración de las TIC en los sistemas educativos latinoamericanos.

SITEAL (2014). Políticas TIC en los sistemas educativos de América Latina.

Deja un comentario